Las próximas horas serán determinantes para restablecer el orden constitucional en Honduras y reinstalar en la Presidencia a Manuel Zelaya, removido tras un golpe militar, hace una semana.
José Zepeda y Pablo Gámez Cersosimo
Una misión de alto nivel de la Organización de Estados Americanos (OEA), de la mano de su Secretario General, José Miguel Insulza, buscará los canales para hacer que el presidente Zelaya vuelva al poder, en momentos en que en Honduras ya opera un Gobierno encabezado por Roberto Micheletti.
En entrevista exclusiva con Radio Nederland, el premio Nobel de la Paz y presidente de Costa Rica, Óscar Arias Sánchez, advierte que América Latina no puede tolerar el golpe militar en Honduras, porque se sienta el peligro inminente de un efecto dominó en todo el hemisferio.
"Es un retroceso inaceptable, que si no actuamos se puede dar el efecto dominó que induzca a que otras Fuerzas armadas en otras partes del continente quieran seguir ese camino. Las democracias son Gobiernos de leyes, no de hombres, y en este caso es la fuerza bruta la que ha movido a los hombres, reemplazando a Manuel Zelaya", asegura Arias a José Zepeda, director del Departamento Latinoamericano de Radio Nederland.
Galardonado con el premio Nobel de la Paz por su búsqueda de la paz en una Centroamérica inmersa en guerras internas durante la década de los años ochenta, Arias recibió el domingo pasado en San José al derrocado presidente Manuel Zelaya.
El mandatario costarricense fue el primero de la región en alzar la voz en favor de la democracia latinoamericana, enfatizando en el deber de reforzar el Estado de derecho y la necesidad de ejercer una fuerte presión internacional que permita a Manuel Zelaya regresar a la Presidencia de Honduras.
Arias considera fundamental que la Casa Blanca ejerza presión sobre los militares de Honduras, históricamente aliados del Pentágono. "Ellos han tenido una relación muy estrecha. Así fue en mi primer Gobierno, y fui testigo de eso. Ejerciendo presión diplomática y de un Gobierno como EEUU, es posible que podamos echar marchar atrás. Pero si no logramos en los próximos días, va a ser mucho más difícil," explica el Nobel de la Paz.
Firme defensor de los principios de la democracia, Arias Sánchez se pregunta de qué han servido los Ejércitos en América Latina. De acuerdo a su análisis, pocas veces han servido para defender la soberanía de sus países respectivos, porque se han caracterizado por dar golpes de Estado, como el acontecido en Honduras.
Arias admite que las próximas horas serán determinantes para Honduras y América Latina. Porque lo que se resuelva en Tegucigalpa marcará un antes y un después en la historia del continente. "Aquí las diferencias ideológicas no cuentan,” destaca Arias, “de lo que se trata es sostener el sistema democrático construido poco a poco en América Latina. Terminada la guerra fría, no queremos volver a la triste noche de las dictaduras".
Sin excepción, todos los Gobiernos latinoamericanos, la Unión Europea y Estados Unidos condenaron el golpe militar de Honduras. A la presión diplomática se suma un cerco comercial sobre la pequeña nación centroamericana, donde un grueso de su población parece apoyar la decisión del Ejército de dar un golpe militar contra el presidente Manuel Zelaya.
Los sectores conservadores de Honduras vieron en Manuel Zelaya un peligro para el status quo del país, al virar hacia un pragmatismo de izquierda que lo acercó a figuras como Hugo Chávez, Daniel Ortega y Evo Morales.
El nuevo Gobierno de facto de Honduras se niega a negociar con la OEA y no entregará el poder a Manuel Zelaya. Las próximas horas determinarán, en gran parte, el futuro democrático de una América Latina que aún no se desprende de su sombra golpista y militar.
Escuche la entrevista de José Zepeda al presidente de Costa Rica, Óscar Arias Sánchez.





























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