Un tribunal de la capital holandesa dictaminó que la compañía municipal de transporte de Ámsterdam puede prohibir a su personal que lleven crucifijos.
El asunto fue llevado ante la justicia por el caso de un inspector de la empresa que había sido suspendido varias veces por llevar un crucifijo sobre el uniforme de la compañía. El empleado dijo que se mide con distinta vara ya que las mujeres musulmanas sí pueden llevar un pañuelo que les cubra el cabello mientras a él se le impide llevar una cruz. Según el tribunal, no se puede hablar de discriminación religiosa ya que en los estatutos sobre vestimenta la empresa dice que no se puede llevar cadenas sobre el traje. Los empleados de la empresa de transporte de la capital holandesa tienen la posibilidad de expresar su creencia religiosa por medio de un brazalete o un anillo, agregó el tribunal de Ámsterdam.

























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