Ámsterdam es la ciudad más libre del mundo. Así lo dicen investigadores que han comparado la capital holandesa con otras ocho ciudades en diferentes continentes. Pero si se trata de “ocupar” ilegalmente o de llevar burka, la ciudad de los canales finaliza en la parte inferior de este ranking.
Hace 500 años, los anabaptistas arrojaban sus ropas al fuego para moverse por las calles de Ámsterdam en “divina desnudez”. ¡Finalmente libertad! A 19 nudistas les cortaron la cabeza y la pincharon en palos a lo largo de los muros de la ciudad. Política de desanimación avant la lettre. La libertad no tiene que ir demasiado lejos, tampoco en Ámsterdam.
Por encargo del Comité amsterdamés 4/5 de Mayo (comité cuyo fin es mantener vivo el recuerdo de la liberación de los nazis y el valor de la libertad), los investigadores trataron de buscar respuesta a la pregunta sobre cuál es la ciudad más libre del mundo. Ámsterdam finalizó en primer lugar y dejó atrás a ciudades como las Vegas, Río de Janeiro, Johannesburgo, Bangkok, Berlín, Londres, San Francisco y la ciudad india de Goa.
Después de Ámsterdam, Berlín y Londres son las otras dos ciudades más libres del mundo. ¿Es la libertad un tópico occidental? En realidad, funciona de otra manera, dice Theo Deutinger, jefe de la investigación: “Elegimos conscientemente ciudades de todos los continentes. No obstante, hemos comparado la libertad a la ‘manera occidental’. Seguramente un monje budista de China hubiera establecido un índice totalmente diferente”.
Olor a pólvora
En la historia de la libertad amsterdamesa cuelga el olor de la pólvora y los gases lacrimógenos. Desde siempre, los amsterdameses se rebelaron en una serie de levantamientos populares y huelgas. Los asuntos cambiaron en el transcurso de los tiempos. Así, en los años 60, el grupo feminista Dolle Mina’s desfiló por las calles para pedir que se incluyera la píldora anticonceptiva dentro del seguro sanitario básico. Y en 2001, Ámsterdam fue escenario de la primera boda entre homosexuales.
Rica y libre
No resulta extraño que Ámsterdam alcance esa posición en el ranking de las mejores. La ciudad es rica, la calidad de vida es alta, hay poca corrupción y el ambiente es relajado y amigo de la libertad. Pero esos argumentos también son válidos para ciudades como San Francisco, Berlín y Londres. ¿ Dónde radica entonces la diferencia?
Por ejemplo, en la típica propensión holandesa para decir lo que se piensa. A veces esto provoca la admiración de los no holandeses, si bien los ingleses se horrorizan de esa franqueza tan directa.
Expresiones de la libertad
También la política sobre prostitución y estupefacientes marca la diferencia. Pedir fuego a un agente de policía en mitad del Barrio Rojo para encender un cigarrillo de marihuana, suministra una gran dosis de hilaridad a los turistas jóvenes. En Bangkok, por el contrario, una situación así podría conducir a la pena de muerte.
En resumen, Ámsterdam puntúa más alto que otras ciudades en materias tan sensibles como la eutanasia (prohibida en Berlín, Río de Janeiro y en las ciudades anglosajonas, pero más flexible en Bangkok, Goa y Johannesburgo), aborto, drogas, prostitución y homosexualidad.
Suburbios y favelas
Los investigadores también han encontrado cosas sorprendentes. De esa manera, Ámsterdam finaliza en última posición si se trata de ocupar viviendas ilegalmente. ¿Último? Las otras ciudades son más tolerantes en este terreno, lo que en Río y Johannesburgo tanto significa como la posesión de un pedazo de tierra en las favelas o los suburbios.
En cuanto al respeto por la libertad sexual de cada uno, Ámsterdam cede el primer lugar a San Francisco. También en Bangkok y Goa, la homosexualidad es, por lo demás, un derecho, y en Johannesburgo los homosexuales pueden casarse. En Ámsterdam los activistas de este colectivo han tenido que espabilarse recientemente a causa del odio en las calles contra los homosexuales.
En lo referente a la libertad de llevar símbolos religiosos, la capital holandesa concluye en penúltima posición, tan sólo por delante de Berlín. En la capital alemana está prohibido portar símbolos religiosos en todos los edificios gubernamentales. En Holanda (todavía) no. Sin embargo, envuelto en una burka puede ir olvidándose de pedir alguna subvención.
Ciudad pecaminosa
Junto a las más libres, Ámsterdam es conocida como una ciudad “pecaminosa”, según muestra también la investigación: por la libertad respecto a la prostitución, drogas, aborto y alcohol (desde los 16 años). Pero no obstante, se puede razonar que Ámsterdam tolera a la luz del día lo que otras ciudades esconden.
A todo esto podríamos añadir que lo que para unos significa una bocanada de libertad, para otros resulta una monstrousidad.
¿Es posible realizar una investigación objetiva? Según Theo Deutinger, jefe del estudio, “no es objetivo, la investigación tiene algo de provocación. En realidad, la gente debería protestar contra un proyecto tan pretencioso como éste, en el cual Ámsterdam se laurea a sí misma”.
Libertad vaga
Y toda esa libertad también puede cambiar bruscamente en desinterés y relajamiento, advierte Diutinger. “Si todos los ciudadanos van a creer que Ámsterdam es la ciudad más libre del mundo, los defensores de la libertad se volverán perezosos.
¿Qué opina de la investigación? ¿Y cómo se posicionaría su ciudad con estos parámetros?





























No puede ser la mas libre, ya que no se puede beber cerveza en las calles.
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