Sin el Stedelijk Museum, el arte contemporáneo en la capital holandesa se encuentra en un estado lamentable. Pero ¿acaso la situación mejorará cuando el emblemático museo vuelva a abrir sus puertas?
“Ocurre de todo, pero no se sabe cuándo estará listo,” dice un amsterdamés en la vereda del Stedelijk Museum. “No echo de menos el museo todos los días, pero si no lo visito en un par de meses, me dan ganas de volver a pasar por aquí”.
Renovación
A comienzos del 2004, el Stedelijk se cerró en relación con obras de renovación. Cada cierto tiempo llevó a cabo exposiciones en un antiguo edificio de correos en la Estación Central, pero éste ya no está más disponible. Ahora que la renovación de un nuevo anexo se ha retrasado considerablemente, Ámsterdam extraña su museo de arte moderno. El prolongado cierre tiene consecuencias para la ciudad, y tanto galerías como artistas se quejan de que el clima para el arte contemporáneo en la capital holandesa se ha hundido completamente.
“Es necesario, sencillamente toda ciudad que se respete debe tener un museo de arte contemporáneo,” considera el artista amsterdamés Ger van Elk, quien lleva más de medio siglo activo especialmente en el extranjero. Este año expuso en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.
“El Stedelijk Museum era un punto de referencia,” agrega Van Elk. “Se podía apreciar frecuentemente arte de todo el mundo. Para los profesionales era importante ver qué estaba pasando en el mundo del arte. Era importante ser invitado a exponer como artista. Era la cúspide de la pirámide. Era el principal mueso holandés de arte contemporáneo.”
Público internacional
El Stedelijk era, por lo tanto, importante como fuente para artistas. Pero también las galerías de arte echan de menos el museo, debido a que atraía público internacional que, luego de visitar el museo, iba en busca de galerías de arte.
“Ahora eso ha terminado. Tienes que esforzarte enormemente para llevar clientes a tu negocio, concretamente clientes extranjeros. Antes venían especialmente a Ámsterdam para visitar el Stedelijk. También los coleccionistas. Las galerías han sufrido mucho con esta situación y los artistas también. Ya no es más lo que era”, nos cuenta Zsa Zsa Eyck, de la Galería de Expeditie, en la Leliegracht.
Las galerías necesitan clientes extranjeros urgentemente, opinan artistas y galeristas, porque los holandeses no están dispuestos a gastar demasiado en arte, especialmente en tiempos de dificultades económicas. Es por eso que cada vez más jóvenes y exitosos artistas abandonan la ciudad y se establecen en el extranjero, en ciudades como Berlín o Londres, donde el arte moderno está en su apogeo.
Provinciana
Ger van Elk, quien también ha notado el éxodo de artistas jóvenes de Ámsterdam, califica la capital de “provinciana”, y opina que Holanda comercialmente no desempeña ningún papel. “Esto no solamente tiene que ver con el cierre del Stedelijk, dice. También es la mentalidad de los holandeses. Quieren ocupar los mejores puestos pero al menor costo, lo cual no es bueno para el arte moderno.
El artista teme que, en el futuro, el museo Stedelijk no cuente con dinero suficiente para organizar exposiciones atractivas, ya que las autoridades de la ciudad también son ahorrativas. “Es demasiado costoso organizar buenas exposiciones. Tengo la impresión de que los encargados de cultura en Ámsterdam no saben realmente de qué hablan cuando se trata de arte plástico. Quizás tengan un tío o una tía que casualmente sea capaz de tejer un tapete para la muralla, y por eso creen que entienden de arte. Pero esto no es compatible con la dirección de un museo. El nivel es paupérrimo.”
El Museo Stedelijk debe volver a abrir sus puertas en el 2011. Van Elk estará presente cuando el clima cultural de Ámsterdam supere su nivel provinciano.


























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