La sociedad mexicana se pregunta sobre la nueva estrategia de seguridad presentada por el presidente Enrique Peña Nieto. Se recuperará la paz?
"Los mexicanos quieren un país en paz", explica Peña Nieto, dirigiéndose a su gabinete de seguridad, gobernadores estatales, representantes de los poderes legislativo y judicial, y observadores de derechos humanos.
El mandatario priorizó disminuir "los homicidios, secuestros y extorsiones", para lo que prometió articular los programas, esfuerzos y presupuestos necesarios. "No habrá improvisación", fustigó.
"El territorio nacional se dividirá en cinco regiones operativas", añadió, e instruyó a los mandos de las diferentes corporaciones de seguridad para realizar los diagnósticos de cada zona.
El presidente, que pidió instaurar una auténtica política de Estado que opere con base en una corresponsabilidad ajena a intereses partidistas, ordenó la creación de una "gendarmería nacional" de 10.000 elementos.
El plan de Peña Nieto incluye seis grandes líneas para enfrentar la criminalidad: planificar una política con objetivos claros, la prevención del delito con programas de seguridad social, el respeto de los derechos humanos, la coordinación y la transformación de instituciones de Seguridad, y la evaluación de objetivos.
Peña Nieto reiteró que "las fuerzas armadas continuarán en las labores de apoyo", mientras concluye la capacitación y profesionalización de más policías.
Más de 60.000 personas murieron en México durante el sexenio de Felipe Calderón (2006-2012), del conservador Partido Acción Nacional (PAN), en el contexto de la lucha militarizada que lanzó contra los cárteles de droga, que se disputan las rutas de transporte hacia Estados Unidos.
La captura y abatimiento de grandes 'capos' durante los últimos años "provocó un proceso de fragmentación de grupos criminales que hoy operan con una lógica distinta, pasamos de un esquema de liderazgos verticales a uno horizontal, que los hace más violentos y peligrosos", sostuvo por su parte Miguel Angel Osorio Chong, secretario de Gobernación.
Además, en los últimos años, han más que duplicado los recursos para la seguridad, sin embargo, los homicidios pasaron de 10.253 en 2007 a 22.480 en 2011, añadió, antes de precisar que en ese mismo período, los secuestros crecieron 83%, los robos con violencia 65%, las extorsiones 40% y los delitos sexuales 40%.
El fiscal general de México, Jesús Murillo, aseguró que su institución "arrastra" una estructura que no corresponde a la realidad actual porque se formó "de manera desordenada (...) provocando hoy una fragmentación descoordinada que bloquea y desfasa el ejercicio de su función".
Fuente: AFP



























Después de dos fraudes electorales y de la entrega de los bienes de la nación al extranjero, no podemos esperar la paz, solo los mismos discursos demagógicos de los escalvos del poder económico como lo es el sr. peña.
Deseamos de todo corazón que México alcance la Paz que anhela,esta es una condición sine qua non para obtener resultados concretos que lleven a una
total recuperación de la confianza ciudadana y extranjera,que ha sabido visitar al pais a conocer su gente y su cultura.
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