La semana pasada hemos sido testigos de un interesante suceso en el ámbito de la libertad de expresión: una interrupción voluntaria por 24 horas de la edición de Wikipedia en inglés, como rechazo a la llamada “Ley SOPA”.
Esta ley, en inglés Stop Online Piracy Act (en español: ley de cese de la piratería en línea), otorga el derecho a agencias norteamericanas de lucha contra el crimen, como el FBI y la CIA, a bloquear en determinadas circunstancias importantes puntos de acceso en Internet. El objetivo de esta disposición legal es poner fin a la descarga ilegal de contenidos con derecho de autor, como música y películas. Pero, como consecuencia, hará posible bloquear la libre circulación de información en amplias regiones del mundo. Sería como lanzar una bomba atómica para eliminar un refugio de narcotraficantes.
Si bien no estoy a favor de las descargas ilegales en Internet, la acción de Wikipedia en inglés despertó mi simpatía. Radio Nederland considera de mayor importancia que se garantice la libre difusión de información y opinión.
La iniciativa de Wikipedia tuvo una fuerte repercusión. Cuando la enciclopedia en línea oscureció su página, el mundo angloparlante quedó desconcertado. Millones de estudiantes en el mundo no podían completar sus trabajos escolares. Escritores que durante 24 horas no podían verificar sus datos. Incluso el mundo científico se sintió afectado porque, con el tiempo, Wikipedia se ha convertido en una fuente de información de mayor peso que la famosa Encyclopedia Britannica. En Estados Unidos, bajo presión de los electores, principalmente jóvenes, muchos congresistas modificaron su postura en un solo día. Ahora, son más numerosos los detractores que los partidarios de la ley SOPA.
La exitosa acción, sin embargo, saca a la luz otro aspecto de la cuestión: el poder de Wikipedia y otras organizaciones, como Wordpress. Esta última proporciona el soporte programático con el que se elaboran los weblogs. En el caso de que Wordpress decidiera hacer huelga, serían cientos de miles, sino millones, los weblogs en todo el mundo que no podrían funcionar. Y eso también constituye una amenaza a la libre expresión, porque estas formas de “periodismo ciudadano” juvenil también son importantes para los medios de comunicación establecidos. Son una fuente de información, pero también un medio para llegar a nuestro público destinatario.
Una organización como Radio Nederland debe adherirse a estas formas de comunicación porque, por más amplia que sea la difusión a través de las emisoras de nuestras radios afiliadas, se observa allí una disminución en el número de usuarios jóvenes. Y nosotros nos preguntamos, entonces, a qué se debe este fenómeno. ¿Es porque no adoptamos el estilo y el tono adecuado? ¿O porque la juventud ya no se interesa en el debate y en el tema de la libertad de expresión? Ésa son las preguntas que nos formulamos aquí en Radio Nederland. Y los invitamos a reflexionar y compartir con nosotros sus ideas sobre esta cuestión.
Esta columna de opinión se puede escuchar en el programa Gran Angular





























Afortunadamente ni la SOPA pudo ser digerida ni la PIPA pudo ser fumada ,este nuevo engendro legislativo al menos uno no encontro apoyo ni siquiera para ser discutido y el otro tal vez el mes entrante le presten atencion ,los Intereses de algunas compañias en USA pusieron a est congresista a elaborar su proyecto de ley fracasado, millones fuimos los firmantes que nos unimos a Google y a Wikipidia para hacerles llegar a nuestros congresistas a traves de firmas ,llamadas telefonicas e E-Mails nuestra protesta contra la Censura y Limitacion a los que estabamos expuestos de aprobarse esta ley.si hay que limitar y censurar algo son estos los sitios Piratas que Megaupload obtenian millonarias ganacias a costa del trabajo de tros,tanto el FBI como la CIA Tienen la capicidad electronica y la insfraectructura para detectar a estos Ciber-Piratas ,entonces por que pagar todos juntos por pecadores ? el pais que se dice paladin de la Democracia y la Libertad de expresion no puede darse el lujo de aceptar semejante ley.
Con la costante mutación y evolución de los medios de comunicación, algunos se vuelven de suma importancia y otros pasan a ser imprescindibles, pero nadie lo nota realmente sino cuando dejan de estar allí.
Hay un dicho en la red: "Si algo no está en Wikipedia probablemente no existe, y si no está en Google es que realmente no existe".
Si bien podemos decir que tal afirmación es falsa denota, entre otras cosas, la tremenda importancia de los mismos.
Por extensión, lo sitios de hosting o alojamiento de contenido están entre las herramientas más versátiles para la difusión de contenidos. Por extensión es imposible tan siquiera clasificar la increíble variedad de medios que hoy en día dependen de este tipo de alojamiento, pero se podrían mencionar entre otros: Sitios de noticias, portales de enseñanza, difusión de herramientas informáticas y de contenidos e incluso, los medios por los cuales muchísimos artistas independientes dan a conocer su trabajo, y muchos desarroladores publican sus herramientas informáticas de código abierto. Cabe mencionar que el alojamiento de este tipo no es gratuito; se paga una cuota mensual o anual, la cual millones de suscriptores deben haber perdido... y no habrá lobby de corporaciones discográficas, cinematográficas o informáticas que presione al gobierno norteamericano para reembolsar los cientos de millones de dólares que, en su gran mayoría la gente pagó para poder subir contenidos completamente legales (ateniéndose a las Normas de Uso del sitio que les prohíben subir contenido ilegal y/o protegido, so pena de ser eliminados y ellos suspendidos), cuando no de su propia autoría.
Sí, se hizo cierta justicia para con los primeros y ellos tienen mucha razón, esto aunque su esquema de negocio sea obsoleto y su ambición desmedida sea la verdadera causa de la piratería. Da igual, pues ellos finalmente caerán en cuenta que deben competir honestamente en un medio donde todos somos (por primera vez) iguales y no simples espectadores o voces sin derecho a voto, o veto. También hay decenas de miles de músicos y cineastas independientes que no se enriquecen del arte; y millones de programadores que cada día llevan más y mejor software libre al público en general. Para ellos esto es todo lo contrario de justicia, pues pagan justos igual que pecadores.
Esta es, en resumen, la raíz del descontento masivo y agudo causado por el cierre de Megaupload. Agreguémosle a esto las leyes SOPA y PIPA, la nueva propuesta internacional del mismo corte conocida como ACTA; las experiencias amargas con instituciones nacidas de legislaciones similares en otros países (como la SGAE en España); y la cruda, absurda y nada limpia guerra fría que se lleva a cabo contra el tráfico P2P a nivel mundial.
No sólo tenemos una temática completa (y por demás apasionante) de la cual se ha venido debatiendo desde hace varios años en la Red y donde hay una increíble variedad de opiniones, tendencias e incluso, extremismos ideológicos. (Sugerencia: RNW debería tener un dossier sobre este tema, el de los medios y herramientas "alternativas" de comunicación, que ya pasaron a ser clásicos ^_^). También tenemos una problemática de orden social, muy trascendente, en donde un puñado de empresas con tienen mucho poder e influencia, han sido poco asertivas, incapaces, o simplemente están reacias a adaptarse a la constante evolución de los medios de comunicación, y para ello presionan a los políticos para adaptar a los medios (y últimamente al medio por excelencia, que es Internet) a sus propios intereses.
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