Por lo general, los cálculos del número de víctimas mortales como consecuencia de guerras o desastres naturales superan la cifra real. ¿Por qué razón las autoridades exageran las cantidades?
Existe discrepancia sobre la cantidad de haitianos que perdió la vida durante el terremoto ocurrido el mes pasado. Mientras el presidente haitiano, René Preval, aún la estima en aproximadamente 300 mil, las Naciones Unidas calcula su número en 217 mil, y se basa, para ello, en estimaciones de las propias autoridades haitianas. Por su parte, basándose en sus pesquisas Hans Jaap Melissen, periodista de Radio Nederland, calcula que la cantidad de víctimas mortales del seísmo podría ser incluso inferior a los 100 mil.
Nada fiables
“Las cifras haitianas no son nada fiables,” opina Jeroen Warner, experto en análisis de desastres, vinculado a la holandesa Universidad de Wageningen. “Esto no es sorprendente,” añade, “ya que inmediatamente después de una catástrofe, reina el caos, y, al igual que todos, los funcionarios también están concentrados en sobrevivir. En consecuencia, se pueden duplicar los cómputos y, por lo general, se hace sólo un cálculo arbitrario.”
“Desde la perspectiva haitiana,” comenta el docente holandés, “es completamente comprensible, y no se les puede reprochar, ya que ellos también conocen las reglas del juego. Tanto la atención de la opinión pública como los fondos disponibles son limitados. Y cuando cunde el pánico, se tiende a aumentar las cifras.”
Nueva norma
Exagerar las cantidades de víctimas mortales como consecuencia de guerras o desastres naturales suele ser más regla que excepción. A fines del 2004, el número de muertos causados por el tsunami en Asia, resultó ser algunas decenas de miles inferior al calculado. Sin embargo, a juicio de la periodista experta en Haití, Linda Polman, esa tragedia estableció una nueva norma que, en la práctica, debe superarse para despertar el interés de la comunidad internacional de donantes.
“En la práctica, cada tragedia debe superar a todas las anteriores,” comenta, “y desde el comienzo, estuvimos comparando este terremoto con el tsunami asiático. Aparentemente, lo consideramos imprescindible, siempre hablamos de ‘la tragedia más grande de la historia reciente’, o de ‘la mayor cantidad de víctimas mortales por kilómetro cuadrado en el pasado reciente’.
Saturación
Los medios de comunicación también tienen interés en aumentar las cifras, ya que esto aumenta a su vez la importancia de la noticia. Según la informadora Polman, las organizaciones de ayuda humanitaria tampoco se esfuerzan para matizar los cálculos, para superar la saturación que invade a la opinión pública. En consecuencia, una cifra de cien mil muertos podría resultar insuficiente para obtener suficiente ayuda a escala nacional.
Poco impacto
Exagerar las estadísticas y cifras puede, sin embargo, conllevar riesgos. Un ejemplo de ello es la pérdida de crédito por parte del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) tras que se demostrara que había inflado los cálculos en sus informes sobre el calentamiento global. Sin embargo, Jeroen Warner no teme que este tipo de ‘engaño’ cause escepticismo ante futuras catástrofes y reduzca la disposición pública a donar ayuda. “Usualmente, la rectificación de los cálculos ocurre mucho después de la distribución de los fondos donados, y rara vez llega a las primeras páginas de los medios. En consecuencia, su impacto es reducido,” puntualiza el docente holandés.




























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