El partido cristianodemócrata CDA señala un explosivo aumento de la prostitución forzada en Holanda. Para enfrentar el problema, propone una reforma legal. No todos aprueban esta iniciativa.
Las organizaciones defensoras de los intereses y derechos de las trabajadoras del sector, por ejemplo, advierten que las enmiendas pueden tener un efecto adverso, y posiblemente perjudicará a las prostitutas y no tanto a los proxenetas violentos.
En el 2001 se levantó la prohibición a burdeles en Holanda, con lo cual la prostitución adquiere el estatus de profesión regular, comparable con la de un taxista o un odontólogo. Diez años más tarde, señala la Alianza Demócrata Cristiana (CDA) se dan situaciones horribles en le sector de la prostitución, y la mayor parte de las trabajadoras no lo haría libremente sino obligadas.
Buenas nuevas
El partido CDA propone un registro obligatorio y una entrevista preliminar para comprobar que la prostituta en cuestión obra por decisión propia, libremente. Quien obtenga aprobación, recibirá una licencia que la autoriza a trabajar. Todo cliente que recurra a los servicios de una prostituta sin licencia es punible. Además, la edad mínima para ejercer la prostitución se aumentará de 18 a 21 años, y la concesión de autorización para explotar negocios en el sector será más estricta. De tal manera se harán visibles los problemas presentes en el sector, opinan los cristianodemócratas. De ser así, se trata de buenas nuevas para las trabajadoras sexuales.
"El tema de la edad no es tan relevante. Hay chicas de 23 años vulnerables y hay mujeres de 43 años vulnerables. Es decir, la vulnerabilidad no es tanto un asunto de edad," afirma Ridder.
Confianza
Ridder cree que no es sencillo para las mujeres admitir que son forzadas a ejercer la prostitución, y sólo se pueden tomar medidas cuando se atreven a admitirlo y lo denuncian. En su opinión, esto se consigue después de una larga relación de confianza con las prostitutas, no mediante una conversación de 20 minutos con un funcionario.
Se calcula que en Holanda hay entre 20 y 30 mil prostitutas, y es muy difícil llegar a saber cuántas trabajan contra su voluntad. La falta de cifras más o menos exactas es una prueba más de la complejidad del mundo del sexo pagado. Pero, todas las partes están de acuerdo que allí existen problemas.
Muchachos
Las dificultades alcanzan también el segmento de los muchachos que se prostituyen. Oebele, quien trabaja en el sindicato que protege los derechos de los trabajadores sexuales, en Ámsterdam, tiene amplia experiencia como prostituto de clientes homosexuales discapacitados o en prisión.
"He visto jóvenes de Europa del Este que aparecen con un guardaespaldas a su lado. Me pregunto si están haciendo las cosas de manera voluntaria".
La prostitución ilegal de muchachos está vinculada a otras formas de criminalidad, según Oebele, por ejemplo el robo de automóviles, el tráfico de drogas, y generalmente se trata de redes internacionales. A su parecer, los políticos no se fijan en estos detalles. Además, las medidas están casi todas orientadas a las víctimas, mientras que los proxenetas y los "loverboys" (jóvenes proxenetas) se mueven libremente entre las prostitutas y los prostitutos en el Barrio Rojo.
Clientes
¿De qué manera se pueden entonces combatir estos delitos? Por ejemplo con la ayuda de los clientes, opina Marieke Ridder. A menudo son ellos el único contacto entre las prostitutas y el mundo exterior. Los clientes están en condiciones de dar la alarma cuando una mujer llora y tiene marcas de golpes en el cuerpo. Existe un número al cual los clientes pueden llamar a la policía de forma anónima. Ridder opina que se debe hacer una clara distinción entre las prostitutas normales y los delitos que se cometen en el sector. En Holanda no hay una política transparente sobre este delicado asunto. La política sobre prostitución está demasiado unida a la política de tráfico de personas, lo que no corresponde. Por ejemplo, una víctima de tráfico de personas puede encontrarse simplemente en la cosecha de espárragos. Esta falta de claridad hace que, en este momento, una actividad criminal como el tráfico de personas sea perseguida en un circuito legal como la prostitución.
Sexo voluntario
En Holanda, las opiniones sobre la prostitución se mantienen fuertemente divididas. Para algunos se trata de una elección voluntaria y quienes la ejercen, hombres y mujeres, son empresarios independientes. Otros ven especialmente a las mujeres como víctimas. Una de ellas es la periodista búlgara Maria Genova, quien escribió un libro sobre una mujer que fue obligada por su marido, durante 12 años, a tener relaciones sexuales pagadas. Genova es una de las personas que apoya los planes del CDA.
"Todas las mujeres que se prostituyen son de una u otra manera forzadas," sostiene, "no solamente por los proxenetas sino, muchas veces, por su situación económica. Además, en su mayoría tienen un pasado doloroso de incesto, golpes o falta de amor en su formación. Si le preguntas a una niña de diez años qué quiere ser cuando mayor, ninguna te responderá 'me gustaría prostituirme. Esto dice más que suficiente sobre las llamadas 'prostitutas felices'". "Las prostitutas felices no existen," sentencia Maria Genova.





























Coincido con la periodista búlgara que afirma la infelicidad de las mujeres prostituídas porque en el fondo saben que son un objeto. Con respecto a la prostitución forzada en mi país numerosas muchachas paraguayas, centroamericanas y de las provincias pobres de argentina ,algunas menores de edad, son obligadas a prostituirse por las redes de trata en contra de su voluntad. Estas mafias cuentan con la complicidad policial y la inacción estatal. Incluso el diario más importante de ROSARIO publica avisos en los cuales se ofrecen menores de edad.
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