Algunos comentaristas acusaron al movimiento Ocupar Wall Street de antisemita. ¿Se trata de rumores fundados? ¿Está alguien aprovechando para desacreditar a los manifestantes? Lo analizamos con ayuda de nuestra reportera en Nueva York, Ana Fuentes.
Es un movimiento heterogéneo: familias con niños, sindicalistas, jóvenes, profesores, ancianos que ya se manifestaron en los años 60 por los derechos civiles y contra la guerra de Vietnam, anarquistas, comunistas, liberales desencantados con la política de Obama...
No quieren un líder ni un programa, pero piden que no se les desacredite por ello. Lo que les une, dicen, es que son el 99 por ciento de la población perjudicada por la crisis. La población que no puede pagar sus facturas, que no puede reembolsar los préstamos y a menudo ni siquiera pagarse un tratamiento médico, frente a ese 1 por ciento de estadounidenses que se habría enriquecido con la crisis y, en el caso de algunas grandes empresas, que fueron salvadas de la quiebra con dinero público.
Ése “somos el 99 por ciento” es el mensaje que les unió en las manifestaciones del sábado y que los reúne desde hace un mes en el parque Zuccotti, junto a la Bolsa de Nueva York. En este mes lograron convertirse en el centro del debate político nacional. Recibieron tanto el apoyo de artistas y personalidades públicas como de congresistas demócratas e, indirectamente, del propio presidente Obama. Y por el contrario, fueron criticados por la contraparte conservadora, que los tacha de antiamericanos y radicales de izquierdas
Eric Cantor, líder de la mayoría republicana en el congreso hace unos días, tachaba a los manifestantes de “mob”, es decir “turba”, “populacho”: "Si leen los diarios de hoy, estoy cada vez más preocupado por las crecientes muchedumbres que ocupan Wall Street y otras ciudades del país", dijo.
Neoconservadores
¿Pero de dónde viene entonces la etiqueta de antisemitismo, de que los manifestantes sostengan posturas antisemitas? Lo primero: hay muy pocos comentaristas que opinen así. Entre ellos está el columnista conservador David Brooks, en el diario New York Times el pasado 10 de octubre. Brooks aseguraba que el movimiento Ocupar Wall Street había sido promovido por la revista Adbusters, que en 2004 publicó un informe sobre las influencias del lobby judío en la política americana.
En esta línea, el pasado sábado el Comité de Emergencia por Israel, un grupo liderado por el neoconservador Bill Kristol, colgó en Internet un vídeo (en inglés) en el que se afirmaba que en las protestas se dieron incidentes antisemitas. Las primeras imágenes muestran a líderes políticos como a Nancy Pelosi, portavoz de la minoría demócrata en la Cámara, y al propio presidente Barack Obama diciendo que entienden las reclamaciones del movimiento Ocupar Wall Street.
"¿Qué está pasando en las protestas?", se pregunta una voz en off. Y automáticamente después se muestra a varios exaltados faltándole el respeto a los judíos. "Vuelve a Israel", increpa uno de malos modos a un hombre mayor.
A continuación, la voz en off se pregunta por qué el gobierno está permitiendo esos ataques antisemitas y pide al espectador que llame a Obama y a Pelosi para exigirles que paren a la "mob", la turba de manifiestantes, como le había llamado Eric Cantor.
Explotar el antisemitismo
Éste es el panorama: las protestas son uno de los ejes de la campaña electoral, en un momento en que el presidente Obama trata de recuperar su popularidad, los candidatos republicanos se baten entre sí, y el desempleo supera el 9 por ciento.
Como explican algunos comentaristas judíos independientes como M. Jay Rosenberg, la idea de explotar el antisemitismo es muy antigua. Él apunta que le resulta igualmente ofensivo que siempre se identifique a los judíos con Wall Street, y señala que entre los manifestantes también hay judíos.
Movimiento heterogéneo
Éste es un movimiento heterogéneo, en el que no se pide carnet de admisión. Y eso hace cualquier persona pueda agitar una pancarta contra la actuación de Israel en Gaza al igual que enarbola una ecologista. Los manifestantes con los que hablamos piden que no se les utilice: los radicales son una minoría, dicen, y prefieren hablar de sus reclamaciones:
“Toda esta gente, estos jóvenes que pidieron créditos para ir a la universidad, no pueden devolver el dinero porque no encuentran trabajo", dice Achei, afroamericana de 50 años. "La gente que se compró una vivienda está siendo desahuciada, los expulsan de sus casas".
"Los sindicatos tienen una estructura porque llevan mucho tiempo funcionando", explica Caroline, bibliotecaria sindicalista retirada, de más de 60 años, que explica su satisfacción porque algunos sindicatos se hayan unido a las protestas.
"Necesitamos en última instancia una huelga general", dice Gerry Crane, simpatizante del Partido de los Verdes, "o que al menos parezca que la habrá. Esto unido a que el Partido Verde o el Socialista gane apoyos hará que la élite en el poder no tenga más remedio que hacer concesiones. Esto fue lo que pasó en Estados Unidos en 1932 y 1936 y permitió que se implantaran el sistema de seguridad social y el New Deal (el “nuevo trato”, creado para combatir la depresión de los años 30 en EEUU)".
El periodista Chemi Shalev del diario progresista israelí Haaretz, cree que, salvando las diferencias, el movimiento Ocupar Wall Street en Estados Unidos está padeciendo lo mismo que el de Israel: el descrédito de algunos ultraconservadores. Son críticas marginales. Por cierto que Chemi Salev, residente en Nueva York y judío, no ve en el movimiento ni rastro de antisemitismo.
























Gracias por el articulo.
Como dice el dicho: "Al que le quepa el sayo que se lo ponga". No se si es bueno para un judio asimilarse con Wall-Street - City (si es que son ellos los del tema en comento) porque en realidad a estas alturas, toda la relación económica de los seres humanos está corrompida por la usura. De todos modos y admirando al pueblo de Israel, no significa que acepte cualquier cosa que haga un judio.
Capitalismo es simplemente la mala repartición de la riqueza. En el planeta existen pocas familias que acaparan todo lo que el resto no tiene.
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Casas reales europeas (Holanda) ( Reino Unido) etc. familias como los Rothschild, Rockefeller, Bush, entre otros que a través de la historia han creado grandes imperios económicos por medio de la usura, guerras, expolio, venta de armas, etcétera, son ahora los dueños del 90% de las riquezas del planeta.
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Estos imperios europeos y familias poderosas mandan en el globo por medio de su poder económico y pues este es el verdadero capitalismo en forma de grupos que dirigen tipo Bilderberg etc. Que lejos están de ser democráticos estos poderosos pero igual gobiernan y los gobiernos que se eligen en los países, no son más que títeres que tienen que obedecer las ordenes de todos estos sátrapas y tiranos sin humanidad.
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Las fortunas de estos monarcas y demás familias ya no se cuentan por miles de millones, sino por millones de millones, algunos economistas dicen que si se repartiría a los casi siete mil millones de seres humanos que poblamos la tierra, alcanearía para que a cada uno le toque unos diez millones de dolares, se pueden imaginar a cuanto asciende el poder económico de estos pocos acaparadores?
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Este es el famoso capitalismo que ahora nos agobia casi a todos, la mala repartición de la riqueza, en otras palabras, unas pocas personas acumulan todo lo que a los otros han despojado durante siglos.
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Las protestas mundiales bienvenidas sean y que sigan adelante porque riqueza no falta, solo falta una mejor repartición de la riqueza.
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Lo chistoso es que siempre existe algún que otro tonto que no tienen donde caerse muertos pero están a favor de este tipo de capitalismo y en estos foros se sacan la madre peleando e insultando para que los Bilderberg, los Rothschild, los Rockefeller, los Bush, la familia real holandesa, etcétera, vivan como reyes mientras estos muertos de hambre día y noche escribiendo cada huevada por un miserable sueldo de hambre. Lo mismo que los periodistas corporativos.
M. Jay Rosenberg,tiene mucha razon. es igualmente ofensivo que siempre se identifique a los judíos con Wall Street, y señala que entre los manifestantes también hay judíos.
Todo este ataque de la Prensa Norteamerica de hoy solo demuestra de que la libertad de expresion en Estados Unidos tiene un doble lenguage, y solo beneficia a la que la paga, o en otras palabra ni es tan libre, ni es imparcial. Ocultar de que en esta crisis provocada poco interesa los intereses de la mayoria es un hecho. Y acusar de Comunistas, o populacho, es solo el reflejo de la impotencia de plutogracia, para resolver los problemas reales de la nacion.
Ya hay abuso de la palabra antisemita.
Qué buen artículo! Es siempre mejor saber (que no saber) de qué se trata. Gracias!
Los OCUPAS de Israel...
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