Las Naciones Unidas han pedido al gobierno de Yemén y a los rebeldes, en el norte del país, que detengan los enfrentamientos.
Organizaciones de ayuda han advertido de una catástrofe humanitaria en el norte de Yemén, donde unas 150 mil personas han abandonado sus hogares. Según el alto funcionario de la ONU John Holmes es necesaria una tregua para que pueda llegar ayuda humanitaria a la zona. Ayer domingo llegó un convoi de ayuda de la ONU, procedente de Arabia Saudí, con productos para varios centenares de personas.
Hace cinco años se sublevaron rebeldes chiítas en la provincia de Saada, en el norte de Yemén, ante la discriminación que sufrían por parte de los sunitas fundamentalistas, etnia con cada vez más poder en el país. Hace dos meses, el ejército comenzó una gran ofensiva contra los rebeldes, cuyas consecuencias han empeorado la situación de la población civil.









